El Ejemplo como Forma de Aprender. Lecciones de Gracia y Cortesía

El Ejemplo como Forma de Aprender. Lecciones de Gracia y Cortesía


Los niños aprenden, en gran medida, por observación e imitación gracias a las neuronas espejo. Es por ello, que adquieren algunos modelos y comportamientos de las personas que les rodean en los primeros años de su vida.

Nosotros, como adultos, tenemos la gran responsabilidad de ofrecer lo mejor de nosotros mismos para que ese modelo sea base de respeto y valores.

Es cierto, que en muchas ocasiones, esperamos que los niños sean amables, educados... saluden al entrar, digan gracias y pidan por favor, pero, ¿y nosotros lo hacemos?

En los ambientes Montessori, comenzamos a trabajar las lecciones de gracia y cortesía desde el primer día que los pequeños entran a formar parte del salón. Sabemos que la clave es el ejemplo y continuamente tenemos en mente que estamos preparándoles para convivir en sociedad. Saber responder y actuar en diferentes situaciones que le sucedan día a día les dará seguridad y mantendrá alta su autoestima.




¿Qué es entonces Gracia y Cortesía?

El concepto de Gracia se refiere a la progresiva transformación de los movimientos torpes y bruscos en movimientos más finos y precisos mediante pequeños ejercicios. Como una comunidad que convivimos dentro del ambiente, debemos tener un orden y una serie de premisas para crear un clima de trabajo, concentración y tranquilidad. Por eso, es fundamental que nos movamos por el espacio con delicadeza, hablando bajito, caminando…etc.

En cuanto al concepto de Cortesía se refiere al respeto e interés hacia los demás. Aprender a respetar los trabajos que tienen los compañeros, esperar turno, hablarles con respeto, etc.

Aprovechamos las situaciones cotidianas para ejemplificar cómo podemos responder ante ciertos comportamientos y acciones. Además, proponemos ejercicios y hacemos pequeños teatros trabajando distintas conductas.

Algunas de estas actividades que trabajamos son:

Transportar la silla sin arrastrar, enrollar un tapete, caminar alrededor del tapete sin pisarlo, llevar una bandeja con delicadeza, llevar una jarra con agua, abrir y cerrar puertas, ayudar a un compañero en lo que necesite, saludar al entrar, despedirse al salir, dar las gracias y pedir por favor, ayudar en la limpieza del ambiente, aprender a pedir ayuda con respeto, dejar pasar, no interrumpir el trabajo de otros, esperar el turno o resolver conflictos mediante gestos o palabras.


Por otro lado, los teatros los hacemos con marionetas, cuentos o sombras en los que se suceden situaciones diarias y mostramos ejemplos de cómo actuar. También, les pedimos opinión de que harían en su situación dándoles opciones y hablamos sobre lo que sucede en cada escena. ¡Les encanta!

Es interesante y asombroso ver como a medida que pasa el tiempo, los niños han interiorizado los comportamientos como suyos y entre ellos se autorregulan y ayudan. Les hace sentir orgullosos el no tener que depender del adulto para resolver determinados conflictos y también el poder haber servido de ayuda en cualquier momento que cualquiera de los peques o nosotras lo necesitamos.

Mostrarles el ejemplo, ser constantes y dejarles hacer es lo que nos dará la certeza de que irán autoconstruyendo poco a poco estos aprendizajes tan valiosos.

Estefanía Daganzo - Guía Montessori de Comunidad Infantil




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